Famosas Depresiones

Blas Ramón Rodríguez ©2017

 

 

La depresión es un trastorno mental frecuente. Se calcula que afecta a 350 millones de personas en el mundo. La depresión es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye de forma muy importante a la carga general de morbilidad. La depresión afecta más a la mujer que al hombre. En el peor de los casos, la depresión puede llevar al suicidio. Hay tratamientos eficaces para la depresión.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tengas la estatura que tengas, la depresión siempre será más pequeña que tú, aunque en un momento dado la hayas experimentado como inmensa. Es la depresión la que penetra en tu vida, no tu en ella.  En consecuencia, tú si puedes vivir sin ella, pero ella no sobrevive sin ti.

 

La derpesión es jodida, una pesadilla,un demonio, un agujero negro, un dolor, una prisión, un grito en el vacío, un enorme peligro...

PERO LA DEPRESIÓN NO PUEDE EXISTIR SIN TI Y NO TE SIRVE NI EL DINERO, NI LA FAMA PARA DESHACERTE DE ELLA.

LO QUE SE NECESITA ES EL FIRME PROPÓSITO DE NO ACEPTARLA COMO COMPAÑERA DE VIAJE

 

Abraham Lincoln era un melancólico que llegó a creerse la persona más desdichada del mundo. A menudo lloraba en público y recitaba poesías muy sentimentales. Lincoln era un hombre triste de toda la vida, empeñado en conocer sus miedos y afrontarlos. Esta actitud no solo le llevó a comvivir con su depresión, sino a la convicción de que para no derrotarse ante ella tenía que hacer algo importante con su vida, transformó su lucha personal en una lucha por la justicia. Lincoln libró batallas físicas contra la exclavitud y la venció, sino batallas mentales contra la exclavitud de la depresión, y esa también la ganó.

     Dotar a su vida de un propósito significativo le dio la llave que abrió las puertas de su prisión mental.

 

LA DEPRESIÓN PUEDE AFECTAR A CUALQUIERA

 

« No consigo concentrarme y estoy permanentemente irritado. Cualquier cosa, aun la más insignificante, me pone nervioso, no importa si ocurre en el trabajo, en casa o entre amigos.» Ana, 47 años.

 

« Me cuesta tomar decisiones, aunque sean pequeñas. Hasta hacer las compras me resulta difícil. Siempre pienso que podría hacer un error. No me comprendo a mí misma.» Mario, 52 años

 

La depresión es una afección frecuente que puede afligir a cualquier persona, prescindiendo de su edad, profesión, nivel social, origen o creencia religiosa, preferencia sexual...

 

Tome en serio los síntomas persistentes y consulte con un especialista. Un examen minucioso produce casi siempre un diagnóstico claro que, a su vez, es el primer paso hacia un tratamiento efectivo.

 

 

 

Cuando nos hemos sentado con nuestros hijos a disfrutar del clásico Mago de Oz de 1939, no sabíamos, o si lo sabíamos, como puede ocurrirte después de leer estas líneas, no  parece nada adecuado, ni acertado comentar con nuestros hjijos, que la dulce Dorita (Judy Garland, con solo 16 años), sufrió acoso sexual durante el rodaje de la película. Quizá ya de adolescentes si seria oportuno comentarles el asunto, si surge en la conversación en algún momento dado. El tema del acoso infantil es algo que han de conocer nuestros adolescentes y tomar conciencia de la problematica y de los riesgos, especialmente cuando tomas la forma de sexting.

Judy Garland, fue una de las mujeres más hermosas que hemos visto en el cine. Y una diva autodestructiva. Abusos de sustancias, dietas peligrosas, bulímica desesperada. La famosa actriz de voz trémula: suave y emotiva, vivió entre la caricia de amores no correspondidos y el escalofrío de la depresión suicida.  Mientras vendía gloria para sus sentimentales audiencias, la depresión la hacía residir en un infierno de ansiedades y politixicomanías.  A día de hoy Judy Garland es el estereotipo de popularidad basada en un sufrimiento continuo de tristezas insuperables. Una sobredosis "accidental" de barbitúricos fue el final de una mujer que nunca encontró una puerta de salida de su enfermedad.

 

LAS MÚLTIPLES FACETAS DE LA DEPRESIÓN

La depresión suele tener un prólogo y con frecuencia es una reacción psíquica a la tensión prolongada y a las situaciones difíciles de la vida. La afección puede presentarse gradualmente, aumentando los síntomas de intensidad y sin que estos desaparezcan. En sus primeros estadios suele confundirse con alguna enfermedad física que curse con cansancio y abatimiento.

Los sítomas varían según las personas y pueden ser bien distintos entre mujeres y hombres. Nos pone sobre la pista de un posible inicio de depresión: los trastornos del sueño, la falta de concentración o andar dándole demasiadas vueltas a un asunto, pérdida de la alegría de vivir, les invadan grandes inquietudes. Una depresión puede expresarse también por una elevada irritabilidad.

Los dolores de cabeza, de espalda o de estómago pueden apuntar a una depresión subyacente. A veces surgen ataques de ansiedad o se nota una sensación de opresión en el cuerpo. También puede perderse el  deseo sexual.

 

En una sociedad como la nuestra, ocurre que nos enteremos antes y mejor de los problemas de la gente famosa, que de algunas de las personas con las que nos relacionamos a diario en la familia, de los amigos o en el trabajo.  Cuando encontraron ahorcado sin vida a Robin Williams en su domicilio de California, todos nos enteramos del suicidio casi en timpo real. Todos, incluidos los que padecían en esos momentos una depresión. El asunto conmosionó tanto que algunas personas confesaron miedo a que les pudiera pasar algo parecido, es decir, a poner fin al sufrimiento depresivo quitándose la vida. Si la depresión es tan poderosa que consigue que se mate hasta un tipo tan simpático, ¿que no le podía suceder a otra persona abrumada por las incertidumbres, el desasociego y la melancolía extrema?

 

Cuando alguien te consulta sobre este particular, es apropiado hacerle saber que la mayoría de los famosos de los que conocemos que sufren depresión, no se suicidan. Poner algunos ejemplos tranquiliza. Stephen King, diagnosticado de depresión mayor sigue vivo y aterrorizando a sus lectores con obras coom Carrie o El Resplandor. Tennessee Williams no murió como consecuencia de esta enfermedad, sino al atragantarse con la tapita del frasco de las gotas oculares que utilizaba para su vista cansada. Diana de Gales sufría depresión desde niña, se achaca a la separación de sus padres y sabemos que se relacionaba con una gran falta de confianza en sí misma y a un sentimiento continuado de aislamiento y rechazo. Bulimia y anorexia, y autolesiones con objetos punzantes,  forman parte de la historia de maltrato hacia sí misma.  Aunque su muerte aún está envuelta en un velo de misterio y secretos de Estado, lo que si sabemos es que su muerte, al estamparse su conche con conductor en el interior del puente del alma, en París, no viene provocada por su propia mano.

 

FACTORES DE RIESGO DE DEPRESIÓN

¿Cuáles son típicamente los facortes de riesgo y situaciones difíciles relacionadas con la depresión?

La exposición continua a exigencias muy elevadas en el hogar y en el trabajo.

 

La pérdida de un ser querido.

 

Las separaciones y divorcios de los padres y de las parejas.

 

Las preocupaciones por los niños y la familia.

 

Las enfermedades crónicas propias o de allegados.

 

Los problemas de dinero y el desempleo.

 

El cuidado de personas con grandes incapacidades.

 

Experiencias traumáticas y tensión severa prolongada

 

 

Las revistas del corazón publican constantemetne historias de caídas y recaídas de los estados de animo de sus famosos de plantilla. A la gente común y corriente le gusta saber que los famosos y ricos también lo pasan mal, y compran el producto. Poner en el candelero el desamor, las rupturas, los demonios, los conflictos familiares y las pesadillas y como cada cosa o un coctel de ellas minan  la autoestima de algunos, genera beneficios. Abunda el ciniísmo sobre el famoso deprimido.  Sin embargo, la depresión ha hecho estragos entre los personajes más mundialmente conocidos. En algunos casos, la realidad de la enfermedad nos ha devuelto desmigajado a algún personaje que nos parecía como de ficción, hasta que nos enteramos de la realidad de su sufrimientos y su final.

 

Lo  de Marilyn sigue haciendonos sentir pena hasta cincuenta y cinco años después de su muerte. En ella, probablemente más que en otros conocidos, se ha mostrado la voracidad de la depresión sobre la vulnerabilidad humana.  Para los que solo la hemos visto de ingenua y sexi en sus películas, el rostro de su enfermedad nos la ha devuleto como una personalidad desollada, una mente mentaanfetamínica en carne viva, una tristeza profunda de ángel caído. Su mundo de fantasía reducido a un mundo del tamaño de una cama. La paranoia, la esquizofrenia, la impulsividad, pero sobre todo, la inmensa soledad (todo a su alrededor venía movido por intereses espúreos) convirtieron los episodios depresivos en una depresión mayor de la que ya nunca se pudo liberar. Una persona depresiva sin apoyo positivo familiar y social, ve muy reducidas sus posibilidades de superar la enfermedad.

 

la depresión no solo afecta a quien la parece, sino que tiene enormes repercusiones en su entorno familiar, social y laboral.

 

 

 

 

 

 

LA DEPRESIÓN EN UN PROBLEMA QUE AFECTA A TODAS LAS GENERACIONES

 

 

 

 

 

 

El famoso slogan que llevó por primera vez a una persona de raza negra a la presidencia del país más poderoso del planeta Tierra, un hito solo comparable a la insólita incursión de un trompetista negro en la alta sociedad de un lugar tan xenófobo como el estado de Alabama (USA) en los años veinte del siglo veinte; también fue utilizado por un grupo de actores y cantantes mundialmente famosos o más, para reivindicar  la eficacia de los tratamientos contra la depresión. Owen Wilson, Winona Ryder, Bruce Willis o JIm Carrey, entro otros muchos, han formado parte de esta campaña exponiendo sus propios casos personales. Esta campaña ha contribuido, especialmente por la repercusión mediatica de los personajes, a que "ir al psicólogo" deje de ser considerado  como algo para "locos", o lo que es peor, como algo inútil,  especialmente en países como España, donde muchos trastornos psicológicos siguen ocultándose o minimizándose su repercusión en la calidad de vida de las personas.

 

Aunque mirando el mundo en que vivimos podríamos inferir que la felicidad no es buena para la economía. Sentirnos cómodos con nuestra individualidad humana no parece bueno para los negocios. Pero es el mundo que nos ha tocado vivir. Un mundo de ansiedades.  La ansiedad, como sabemos, está presente en más de la mitad de los casos de derpesión, es su mejor pareja de baile, coexisten como parte de una misma pesadilla. Por ello, el tratamiento de la derpesión, y también el de la ansiedad, o el de ambos conjuntamente, requiere de un enfoque biopsicosocial y no es suficiente con la medicación, ni tampoco con la medicación y la psicoterapia actuando integralmente. Se necesita, también, incorporar el ámbito social.

 

LA DEPRESIÓN TIENE TRATAMIENTO

"Me avergonzaba de mi depresión. Pero finalmente hablé con un especialista sobre mis problemas y trastornos. Comence un tratamiento médico y psicoterapia. También recibí mucho apoyo de mi familia. Desde hace ya unos meses me siento mucho mejor"

¿Qué tratamientos existen para la depresión?

Tratamientos farmacológicos

Se emplean distintos fármacos antidepresivos: los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), los tricíclicos, y los antidepresivos y los más modernos que actúan aumentando la disponibilidad de los principales neurotransmisores que intervienen en la depresión.

En los pacientes con depresión moderada o grave, la terapia farmacológica se considera un tratamiento de primera línea, aunque existe un 38% de pacientes que al cabo de 6-12 semanas no presentan respuesta al tratamiento instaurado, y en un 54% de los pacientes no existe remisión de los síntomas. En el siguiente apartado detallaremos los principales grupos de fármacos antidepresivos con más detalles, así como sus efectos y las claves para aplicarlos.

Psicoterapia

Se fomenta el poder autocurativo del cuerpo. Las terapias psicológicas más empleadas en el tratamiento de la depresión por su carácter específico son la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la psicoterapia interpersonal (TIP). 

La terapia cognitivo-conductual se ha mostrado tan efectiva como la psicoterapia interpersonal (más lenta en lograr los objetivos que la TCC y la farmacoterapia) y la terapia farmacológica, lo que la ha convertido en la terapia psicoterapéutica de elección en el abordaje de la depresión moderada, grave o resistente. 

La duración de la terapia variará en función del tipo de depresión diagnosticada, la situación personal del paciente y la evolución de este. En pacientes con depresión grave o crónica, si la terapia psicoterápica se asocia a tratamiento farmacológico la efectividad siempre será superior a cualquiera de estas terapias por separado. 

La terapia cognitivo-conductual, asociada al tratamiento de mantenimiento, contribuye a incrementar la efectividad del mismo para evitar la aparición de recidivas. Esto es especialmente beneficioso para aquellos pacientes con antecedentes de recaídas, o que presentan síntomas residuales, ya que son los que tienen un mayor riesgo de sufrir de nuevo episodios depresivos.

Asistencia social y económica

Asistencia práctica para afrontar las situaciones difíciles, basada en la intergración social y laboral de la persona afectada por la enfermedad.

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Blas Ramón Rodríguez. Psicolabor. VisaVis Psicólogos.